Egas Venegas y Fernández de Córdoba, Antonio (Sevilla- ca.1650-Quito ca.1706)

Este artista viajaría siendo aun muy joven a tierras americanas, donde contrajo matrimonio con Catalina Tello de Meneses, natural de Concepción de Chile. Posteriormente se trasladaría a Quito, con probabilidad antes de 1676, donde se afincaría en la colación de Santa Bárbara. Tras el fallecimiento de su esposa, Antonio Egas contrajo segundas nupcias con la hija pintora de su maestro Miguel de Santiago, llamada Isabel.

Entre las primeras obras que se le contrata en Quito figuraba un grupo de tres ángeles destinados a ornamentar el tabernáculo del Convento de la Merced, obra de Francisco Tipán, que no se han conservado en la actualidad. Durante algún tiempo trabajaría en el taller de su suegro, donde pensamos realizaría alguna obra pictórica, aunque tampoco sabemos a ciencia cierta la actividad que desarrolló en él. En la sacristía del Santuario de Guápulo se conservan dos obras que se ejecutaron en el obrador de Miguel de Santiago, todo apunta a que en ellas está presente la mano de este pintor sevillano, se trata de El milagro de la Peña y la Curación de una enferma y acción de gracias posterior.