Ortiz de Vargas, Luis (Cazorla, ca. 1590-Lima 1649).

 

En 1613 conoció a Gaspar de la Cueva, un joven artista que había iniciado su tramitación para poder pasar a América y con el que más tarde coincidirá en tierras transatlánticas.Entre 1614 y 1615 obtuvo el título de maestro ensamblador y arquitecto, lo que le facultó para realizar la primera obra que se le conoce que es el retablo mayor de la iglesia de las monjas carmelitas descalzas de Écija, al que le seguirían otros encargos. Cuatro años más tarde decide partir con destino a Lima, donde se instala en 1620. Meses más tarde se le encomienda la ejecución, que no el diseño que había sido realizado por el escultor Pedro de Noguera, del túmulo funerario por la muerte de Felipe III, lo que indica que Ortiz gozaba de una buena consideración en la ciudad.

Hacia 1624 se presenta para la adjudicación de la sillería de coro de la catedral limeña, cuyo resultado veremos cuando nos refiramos a Gaspar de la Cueva. De su intervención en el proyecto destacamos su participación en los temas decorativos así como en los trabajos de ensamblaje y talla del lateral derecho de la obra.